2 de 1 de Timoteo 2

Dos versos que llamaron mi atención en el primer capítulo de 1 de Timoteo. El primero se encuentra en el verso 5 “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,”

Dios desea la salvación de todos los hombres, lo que es SU causa y la nuestra como creyentes,  y dice el Señor que esto es bueno y agradable delante de él. Dios dice porque es agradable y es mi voluntad que todos sean salvos les he entregado a mi Hijo como el Único mediador entre Dios y los hombres.

“Porque hay un solo Dios” – NO hay otro Dios, solo uno, quien tiene muchos nombres que describen su personalidad, Solo hay uno y Jesús es uno con el Padre.

“y un solo mediador entre Dios y los hombres” – Jesús sale del Padre como el único mediador entre Dios y el mundo pecador. Dios es santo y el hombre no, Dios es Justo y el mundo no, Dios es puro y el mundo no. Así que era necesario que un mediador perfecto estuviera entre Dios y los hombres. Pero tendría que hacerse hombre para poder morir por la raza humana, para reconciliar al mundo pecador con el Único Dios. Jesús el Salvador, el mediador, el Único. No hay otro u otra.

“Jesucristo hombre” – Jesús,  100% Dios y uno con el Padre y 100% hombre y uno con aquellos que le creen y reciben. Jesucristo, es Aquel Mesías, el anunciado, Jehová es Salvación. El Hijo de Dios anunciado para salvar al mundo de Sus pecados. Nadie mas murió en la cruz del calvario por nuestra salvación, nadie mas podía hacerlo, es el único mediador. Jesucristo hombre, el creador se hizo criatura, para ser para siempre hombre y rescatar al hombre de un infierno eterno.

El segundo verso que me llama la atención es el versículo 8 “Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda.”

Es el deseo de Dios “quiero, pues…”  que oremos y hablemos de Jesucristo. El contexto lo demanda así, pues Pablo inicia el capítulo hablando de la oración y de cómo él ha sido constituido para tal fin. Como hijos de Dios, hemos sido constituidos embajadores de Cristo (2 de Corintios 5) para tal fin. Pero es imposible vivir esto sin la oración. Recuerden Hechos 6, donde hemos aprendido a persistir en la oración y en la palabra de Dios.

“…que los hombres oren en todo lugar…”. La oración no tiene restricción geográfica, lo podemos hacer en cualquier momento y además en todo lugar. Cuando habla de hombres habla de la humanidad, no hay tampoco acepción de personas, pero habla de la responsabilidad que tenemos como creyentes.

“…levantando manos santas…” nos habla de limpieza en todo lo que hacemos. Nos enseña como debemos elevar esas oraciones, con acciones justas, pero, no quiere decir que si hacemos buenas obras Dios nos va a responder a lo que queramos. Dios desea nuestra santificación, que nos alejemos de pecado, y así llegar al trono de la gracia con nuestras peticiones a nuestro Padre Celestial.

“…sin ira ni contienda.” Dios nos específica el como debemos llegar a él, sin ira ni contienda. Puedo pensar en dos sentidos de esta frase. Cuando estemos orando no haya ni ira ni contienda, como en el caso de Jonás, ¿¿recuerdan?? Jonás se puso bravo y empezó a contender con Dios y se lo dejó saber en su oración en el capítulo 4. Pero también es que lleguemos a la oración teniendo ira y contiendas con los hermanos, con los familiares, con la gente en general. ¡Cuánto luchamos contra ese mal actual! ¡La ira, la contienda! Evidencia que andamos en la carne. Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías…” Gálatas 5:19 – 20.

Dios desea que clamemos por salvación de cada uno de los venezolanos, pero mi vida, mi carácter puede evitar que Dios responda a esas oraciones, pues si hay pecado en nuestra vida, esas oraciones ni pasaran del techo. Arregla tu relación con Dios, arrepiéntete de corazón y se participe del avance del reino de Dios por medio de la oración. Permite que Dios te transforme, se obediente a Dios y muere a la carne, muere a esos deseos egoístas de la carne que nos hacen pecar contra Dios y no permite que Dios haga su buena obra en nosotros y a través de nosotros. No miremos el error del otro, sino miremos nuestro pecado delante de Dios, arrepintámonos, confesemos y dejemos eso que esta impidiendo que las oraciones lleguen al cielo.

Feliz día para todos

Esta entrada fue publicada en General. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s